CRÓNICA DE VIAJE
El tornado viviente de la Cueva Bracken
Cada atardecer, millones de murciélagos convierten el cielo de Texas en un tornado vivo.

por DIANA CARDONA RAMÍREZ
Dic 5, 2025
Cada atardecer, millones de murciélagos abandonan al mismo tiempo una cueva en Texas y trazan en el cielo una espiral viva que gira y asciende durante horas, un tornado hecho de alas. En septiembre de 2025, Cuántico tuvo la oportunidad de presenciar este fenómeno, uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta. Verlo deja en silencio a cualquiera y transforma la manera de mirar la naturaleza. Cuesta marcharse sin sentir que protegerla es, hoy, una tarea urgente.
La colonia de murciélagos más grande del mundo
En la región montañosa cercana a San Antonio, Texas (Estados Unidos), un santuario de más de 607 hectáreas de bosque nativo guarda un récord difícil de imaginar. La Reserva de la Cueva Bracken alberga la mayor colonia de murciélagos del mundo, formada por hasta 25 millones de murciélagos cola de ratón mexicanos (Tadarida brasiliensis).
Cada año, las hembras recorren miles de kilómetros desde América Latina para llegar hasta aquí, dar a luz y criar a sus pequeños. Es un viaje que se repite generación tras generación y que sostiene el ciclo de vida de una de las especies más fascinantes y esenciales para el equilibrio de nuestros ecosistemas. De que este refugio siga en pie dependen millones de crías.
Cuando cae la tarde, esos millones de murciélagos salen casi al unísono y forman una columna densa que asciende girando, el famoso «tornado de murciélagos». No vuelan así por casualidad. Mantenerse juntos los protege de los depredadores, con la misma lógica con que los cardúmenes se agrupan para parecer un solo cuerpo enorme. Mientras tanto, en los bordes de la cueva, búhos, serpientes, mapaches y aves rapaces esperan con paciencia el instante oportuno para cazar.
25 millones
de murciélagos en una sola colonia, la mayor del planeta.
De la explotación a la restauración
La Cueva Bracken no siempre fue un refugio protegido. Durante el siglo XIX fue explotada de forma intensiva por la minería de guano, el excremento que los murciélagos acumulan durante años y al que se llegó a llamar su «oro negro». Sus nitratos eran esenciales para fabricar pólvora negra, y el guano también servía como fertilizante natural por su alto contenido de nitrógeno y fósforo.
La minería dejó huellas profundas. Alteró el microclima del interior de la cueva, desplazó a millones de murciélagos y desequilibró el ecosistema que dependía de ellos. Con los años, la expansión urbana terminó por rodear la zona, reduciendo el hábitat disponible y aumentando la presión sobre la cueva y su entorno.
Hoy, Bracken es un ejemplo de restauración y conservación exitosa. Bajo la gestión de Bat Conservation International (BCI), la reserva actúa como una barrera frente al avance de la ciudad y protege la fauna, la flora y el equilibrio ecológico que sostienen los murciélagos.
"Donde antes hubo explotación, hoy hay un esfuerzo humano por cuidar la vida."
— Diana Cardona Ramírez, Directora ejecutiva de Cuántico
Guardianes de la noche
El sostenimiento de Bracken depende, en buena medida, de su gente. Más de 50 voluntarios se forman sobre la ecología de los murciélagos y, cada semana, ofrecen charlas y acompañan a los visitantes con un mensaje claro sobre por qué conservarlos importa. Al proteger a los murciélagos, protegemos también la vida que depende de ellos.
La reserva cuenta con señalización educativa y realiza monitoreos anuales para evaluar la salud y el tamaño de las poblaciones. Bat Conservation International instaló además cámaras que transmiten en tiempo real la salida de los murciélagos, una ventana que acerca este fenómeno a miles de personas en cualquier parte del mundo.
Ver el tornado elevarse cada atardecer es mucho más que un espectáculo para los ojos. Es un recordatorio de que la naturaleza, cuando la dejamos ser, nos muestra su poder más asombroso. Y de que somos nosotros, con nuestras acciones, quienes decidimos si ese tornado seguirá pintando el cielo o si quedará solo en la memoria.
